En plena crisis económica, un Ferrari 250 Testa Rossa de 1957, ha sido subastado en la fábrica de la casa italiana en Maranello, por el que se han pagado 9.020.000 euros. Éste clásico se ha convertido en el coche más caro en la historia del automóvil.
Los organizadores de la subasta esperaban que el Ferrari 250TR alcanzara los 12 millones de euros, pero al final ha sido adjudicado a una persona, que permanece en el anonimato, que ofreció por teléfono la cantidad de 9.020.000 euros y que tuvo que luchar con otros tres pujadores.
El coche, cuarto de la serie de los 250TR y segundo en la versión cliente originalmente estuvo pintado de color blanco y lo compró el italiano Piero Drogo, con el que corrió los 1.000 km de Buenos Aires de 1958 en los que se clasificó en cuarta posición. Al año siguiente el coche fue vendido al estadounidense Allan Connell, que lo pintó de negro con una franja roja en el morro del coche, con cuyos colores ha sido presentado a la subasta.
Con este nuevo récord aumenta la leyenda de Ferrari, que ha demostrado una vez más que está en la cima de los coches más apreciados por los coleccionistas y aficionados de la marca.
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