El madrileño lleva una vida que se aleja del estereotipo de los futbolistas. A sus 25 años tiene una hija de uno y ha confesado recientemente que quiere el segundo retoño. Está casado con su novia de toda la vida, que nada tiene que ver con las modelos y 'vedettes' que acompañan a los jugadores de fútbol. La única excentricidad que se permite en su vida Fernando Torres son los coches caros...Siga leyendo.


