Para muchos es un icono del glamour y la elegancia, para otros, una multimillonaria que vive a lo grande caiga quien caiga. Pero sin duda esta mujer espectacular es uno de los fenómenos mediáticos de los últimos tiempos, convertida en un personaje habitual de la crónica social.
Aparte de vivir maravillosamente y de asistir a algunas de las fiestas más importantes del mundo, ¿a qué se dedica Carmen Lomana?
Pues mire, yo me dedico a gestionar mi patrimonio. Cuando me quedé viuda me encontré con un montón de cosas que no tenía ni idea de cómo llevar, y que no he tenido más remedio que aprender. Entre esos negocios estaban oficinas de diseño industrial llenas de gente que tenía proyectos por todo el mundo y que mi marido dirigía estupendamente. Hasta que conseguí organizarmi vida y mi economíame llevó un tiempo. Supongo que para usted supondría un gran esfuerzo? Fue como si tuviera veinte paraguas y tuviera que ir cerrándolos uno a uno. No tenía tiempo ni para dormir. Viajaba continuamente a los países donde había proyectos en marcha. Alguna gente intentó engañarme, pero fue una escuela maravillosa. Ahora tengo muy bien organizado todo, creo que he hecho muy buenas inversiones y que puedo vivir tranquilamente de las rentas.
Pero, ¿usted controla sus gastos?
Yo controlo todo. De hecho, todas las mañanas trabajo. Hoy, por ejemplo,he tenido un día tremendo y prácticamente no pude almorzar. Las tardes sí que las dedico a estar con mis amigos y a hacer lo que quiero.
Si me permite la pregunta, ¿realmente tiene tanto como algunos dicen?
Ya sabe usted aquello: "De dinero y santidad, la mitad
de la mitad" (risas). Nunca se deben escuchar esas cosas. Siempre digo que vivo muy bien, pero si hay algo que me espanta es ese cartel de multimillonaria que me han puesto. No me gustan esos panfletos. Tampoco es cierto que sea una gran coleccionista de moda, aunque tenga piezas muy buenas. Se coleccionan sellos y obras de arte, la ropa es para disfrutarla, no para que esté en un ropero.
¿Cómo ve usted el panorama socioeconómico en España?
Mire, yo creo que la sociedad española se está degradando en todos los sentidos. En estos momentos existe una televisión basura que genera, necesariamente, una sociedad con esas características. La gente está muy crispada por la enorme crisis que hay, y lo peor de todo es que no hay una salida clara. Lo único que hace este Gobierno es dar palos de ciego para un lado y para otro. Solamente han intentado tapar agujeros, no tienen visión de futuro. Se ha dicho hasta la saciedad, pero la construcción tenía un peso demasiado específico en nuestra economía y eso nunca puede ser bueno.
¿Considera, bajo su punto de vista, que nuestra crisis es atípica?
Sí, porque esta crisis ha salido de los grupos financieros más fuertes y eso genera una gran desconfianza en todos los sentidos, "la manzana podrida puede pudrir el cesto". En otros países se han tomado medidas diferentes y los resultados han sido mejores. En Francia, por ejemplo, la crisis ha sido mucho más light, porque se han ocupado de poner grandes remedios que aquí ni se les pasan por la imaginación.
En el ambiente que usted frecuenta, ¿se ha bajado el nivel de vida?
Se ha bajado mucho. Si yo le contara los dramas que tengo que escuchar a diario se quedaría asombrado. Estamos viviendo una situación en la que la estafa está a la orden del día. Yo tengo amigos que son propietarios de grandes empresas que no saben qué hacer con sus negocios. Los únicos que están ganando dinero son los que están socavando Madrid.
¿Le disgusta el panorama urbanístico de la ciudad (Madrid)?
Madrid es una ciudad en este momento muy negativa en ese sentido, está llena de polvo, de socavones, de obras innecesarias y es muy desagradable vivir en ella. Lo que está claro es que no se puede acometer todo a la vez. ¿Usted cree, por ejemplo, que en estos momentos de crisis se puede tener bloqueado el eje de las tiendas de lujo? El Gobierno de Zapatero está cometiendo muchos errores. No se puede gobernar un país desde la utopía.
¿Cuántos excesos comete Carmen Lomana a nivel económico?
Es cierto que en algún momento me puedo pasar, pero llevo un control absoluto. No olvide que yo no tengo hijos, no tengo familia. Lo que sí le puedo asegurar es que no soy una compradora compulsiva. Es cierto que compro cosas cuando me gustan aunque no las necesite, pero no compro por comprar jamás. Yo tengo un presupuesto como todo el mundo y sé hasta donde pueden llegar los dispendios.
¿Qué entidades a nivel financiero en España le ofrecen una mayor seguridad?
Yo soy fiel a mi banco de toda la vida. En el Santander, en el que mi padre fue director general, siempre me he sentido muy bien atendida ymuy arropada. También trabajo mucho con el Popular, porque gestiona muy bien los fondos y eso es lo que hay que mirar.
¿Parte de su patrimonio está fuera del país?
No, pero tampoco se lo diría. Cada uno sabe cómo tiene que tener las cosas.
¿Es consciente de que su vida no tiene nada que ver con la de la mayoría, que su día a día es excepcional?
Mire, la vida excepcional no está únicamente relacionada con lo que se tiene, sino con lo que se es y con la gente que puedes compartir cada momento. Para mí lo fundamental esmantener viva la ilusión y saber aprovechar las cosas buenas que te da la vida. Hay que saber disfrutar cada instante y coger la rosa. La felicidad está en la armonía y en la cultura.
A estas alturas de la película, ¿cuál ha sido el precio de su libertad?
Siempre he sido libre y cuando he hecho concesiones ha sido de una manera voluntaria y feliz. Nunca me he sentido una mujer condicionada.
¿Por qué una mujer como usted no se ha vuelto a casar?
No sabría contestarle ni yo. Seguramente, no he encontrado al hombre adecuado. He tenido proposiciones, pero nunca he tenido una motivación lo suficientemente importante para dejar la vida que llevo. Es fantástico no tener que dar explicaciones. Soy consciente de que algunos hombres lo han pasado mal conmigo, porque al verme tan independiente, a lo mejor han pensado que no les he dado su sitio.
¿Es usted tan exigente?
No, lo único importante es que me enamore hasta las trancas. Cuando te das cuenta de que estar con alguien te proporciona una vida más feliz, tiene sentido arriesgarte, de lo contrario es absurdo.
Para algunas cosas es usted uy convencional...
Puede ser. Mi madre es mucho más loca que yo. Ella entiende todo, tolera todo. Le puedes contar la mayor barbaridad y se queda tan ancha. De todas formas me considero muy progresista.
¿Cómo lleva su familia su popularidad?
A mi madre le saca de quicio, no le gusta, pero se trata de mi vida, no de la suya.
¿Por qué le gusta jugar tanto la frivolidad?
Porque me divierte y porque también forma parte de la inteligencia. Los queme conocen ya saben cómo soy. A mí lo que me gusta es reírme y desdramatizar.
(Eleconomista.es)


