Y fue el conseller de Innovación, Universidades y Empresas, Josep Huguet, el que dio ayer la puntilla a la norma impulsada por Industria y los fabricantes.
La comunidad que matricula el 15% de todos los vehículos que se venden en España, se desmarcará en cuatro aspectos básicos: incluye motos y furgones, además de coches; sube hasta 49.000 euros el precio máximo para que un vehículo pueda acogerse a las ayudas contra los 30.000 euros marcados por el Gobierno; no pone límite de emisiones en el coche a adquirir, al contrario de los 149 gramos de CO2 exigidos en el 2000E y, por último, ofrece estas ayudas en los concesionarios catalanes a todos los clientes, sin importar la procedencia.
Subvención al Jaguar
Así, las críticas del ministro de Industria, Miguel Sebastián, a la Comunidad de Madrid por dar más ayudas a la compra de un Jaguar que a un Reanult Clio podrían ampliarse ahora a la Generalitat, que extenderá un cheque similar al madrileño a quien matricule un lujoso modelo de la marca del felino. La única diferencia será que en Cataluña deberá achatarrarse un coche con emisiones superiores al que se compra, una condición sencilla de cumplir.
Más polémico podría resultar el hecho de que, también como Madrid, Cataluña no exigirá empadronamiento en su territorio para beneficiarse de las ayudas. La mayoría del resto de comunidades que ha lanzado planes diferentes sí lo exige como una forma de evitar la competencia desleal con sus vecinos.
Así lo hacen, por ejemplo, Aragón y la Comunidad Valenciana que ayuda con 1.000 euros a los compradores. En el otro extremo, Madrid no lo exigirá para rebajar un 20% la tasa de matriculación a quien haya comprado un coche desde el 30 de abril.
Mercado distinto al resto
Huguet indicó que el plan beneficiará a más de 60.000 vehículos. Si en la víspera había anunciado un plan propio basándose en que el mercado catalán no es específicamente igual al del resto de comunidades, ayer explicó que las ayudas del plan estatal son «insostenibles económicamente» para la Generalitat, porque los coches menos contaminantes no pagan el impuesto de matriculación que recauda Cataluña, mientras que en el plan Autocat quedará compensado con los ingresos del IVA y matriculaciones.
Para redondear su iniciativa, Huguet adelantó que está en conversaciones con los fabricantes de automóviles para que secunden su plan con 1.000 euros, como lo han hecho con el del Gobierno. Sin embargo, al menos hasta ayer, los fabricantes establecidos en España y asociados en Anfac descartaron esta posibilidad, subrayando que su compromiso es con el plan de ayudas que lidera Industria. «Pero quien quiera poner otros 1.000 euros es libre», añadieron en esta asociación.
Por su parte, la patronal de los fabricantes de motos, Anesdor, se quejó de que la falta de concreción en las ayudas que se darán a la renovación de este tipo de vehículos. Según esta asociación, las ventas de motos ya en crisis, se han paralizado.
FUENTE: Elmundo.com














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